Presentando a: Enviada del dios de la plaga

Un viejo manuscrito apócrifo que habla del origen de la existencia en los reinos, describe la blasfema hipótesis de que en los comienzos de la creación, Ylses, deidad del nacimiento, fracasó en su primer intento de insuflar vida sobre la faz de la tierra. Del resultado de su error surgió un engendro de raza, que aunque hermosa y bella carecía de alma. Ylses, en su más profunda desesperación era incapaz de arreglar su fallo, pues ello significaba la muerte de sus retoños.

El dios lloró pues aunque eran sus hijos, no gozaban de espíritu que los hiciese puros. Dicen los ilegítimos textos que de su dolor, se originó una nueva entidad. De sus lágrimas nació un ser de poder divino que enmendó el desacierto de su padre. A esa nueva divinidad se la conocería como Mólevil, Dios de la plaga y la enfermedad.

Nadie ha visto jamás a alguno de sus acólitos, o por lo menos vivido para contarlo. No obstante, cuentan las leyendas que entre las calles de Minarett cruza un río del que se dice que está nutrido por esas mismas lágrimas del dios creador. 

Unas lágrimas que un día dieron vida a la misma muerte.

Comparte!